La llamada llegó 3 o 4 días después que la perra fuera atropellada, tenía la columna prácticamente partida. Alba se jugó por ella y decidió operarla pese a que posiblemente quedaría inválida. Así fue, pero aunque Trufa no puede caminar normalmente, es una perrita activa, dulce y alegre.
Por el momento está hospedada en Veterinario en Casa, y hacia allá nos dirigimos.
Un montón de perros en tratamiento descansan en caniles. La maldad indescriptible del humano se hace evidente al ver a un perro quemado con la cara desfigurada. Un cuartito al fondo es donde se encuentra Trufa con otros compañeros.
Qué cálido recibimiento!
Trufa no aguanta las ganas de salir a pasear y sale tan rápido que Alba casi no la alcanza!
Ya de regreso en la veterinaria, Trufa feliz por el paseo.
De regreso a su habitación, futuros sábados saldrás a pasear con Alba.
En la siguiente foto un galgo festeja con alegría la visita de Alba. El es muy cariñoso y tierno. Notas algo diferente en este perrito?
Míralo del otro lado...
A él le falta una patita, pero nada le impide ser cariñoso, caminar, pedir mimos, dar amor como cualquier otro perro... Ellos pueden ser felices, su discapacidad física no tiene porqué impedírselos, por eso vale la pena darles una oportunidad.
Como estos, muchos perritos están inválidos o amputados, pero pueden llevar una vida normal, disfrutar de paseos, juegos, mimos. También merecen una familia que los adopte. Tú puedes darle una oportunidad a alguno de ellos si te animas. Solo necesitas abrir tu corazón y tener voluntad de cuidarlo y amarlo de por vida, él hará el resto.